Y eso es lo único bueno que tengo que decir... así que si quereis buenas noticias es el momento de cerrar la paginita y pasar al siguiente blog.
¿Os acordais de aquello de que había dejado bien atrás el 75? Bien, olvidadlo... He engordado 2 kilos en 3 días, y me parece justo... espero que en parte se deba a mi ya conocida retención de líquidos de los viajes en coche, pero la verdad es que tengo poca fe.
El viernes por la tarde salimos hacia La Rioja. Ese día mi intake había sido de dos cafés con leche y sacarina y una barrita de Bimanan. Por la noche no me privé... estaba hecha mierda porque durante el viaje se me hinchó mogollon el labio y me iba a plantar a conocer a un montón de gente nueva con la cara de Carmen de Mairena... me tomé un Urbason y la cosa mejoró algo, pero entre los nervios y el hambre me puse como el kiko en la cena. Y para terminar, media botellita de Baileys, con dos cojones!
El sábado por la mañana tampoco me privé de desayunar... ¿Para qué? Si total ya la había cagado el viernes... Pues eso, tostadas de pan de pueblo con embutido, con tomate y jamón y con mermelada... y de postre leche con colacao y magdalenas NO COMMENT...
A la hora de la comida no es que me sintiera culpable por haber comido de esa manera, es que simplemente no me cabía nada en el cuerpo... Aun asi la gente comió, vaya si comió, como bestias... y yo con mi aquarius haciéndome fuerte... pero vinieron los postres y probé una cucharadita de natillas, una pinchadita de milhojas y un cafe con Baileys. Perdón ¿Alguien ha dicho dieta? Parece que no oí nada...
Para cenar, parrillada de carne... en mi caso un muslo de pollo a la brasa... pero claro, había tarta de galletas con chocolate y natillas, y como es bien sabido, abrir la bocaza es mucho mejor que dejarla cerradita, así que me tomé un buen trozo.
Esa noche me dio por llorar. Me acosté tardísimo para que mi novio no se diera cuenta de lo destrozada que estaba... así que el domingo no desayuné. Me vieron. Excusas. Llegamos a Haro, y después de otra bodega, a comer... Miradas, miradas y más miradas... no caben las excusas. El día anterior no había comido... Solomillazo con salsa de boletus, milhojas de crema y chocolate y café con Baileys... Yo lo veo creible, la verdad ¬¬ Al menos conseguí no cenar y no comerme ninguna de las porquerías dulces que andaban por ahí pululando. Tampoco tomé nada de alcohol.
Lunes, final de mis minivacaciones. Se tuercen las cosas y tenemos que volver por la mañana a Madrid, lo que me libera de la comida de tapas por Logroño... Intake del día: Desayuno-comida (a las 13.30): cafe con sacarina y un paquetito de fruit an fibre. Cena: Una taza de caldo de cocido desgrasado. Después de la paliza de viaje me di un paseo de una hora por Madrid, a buen buen buen ritmo...
Resultado: 75.8 ME LO MEREZCO!





